17 d’abril 2009

Entre el séquito de tréboles


Volviendo de vacaciones, de unos días soleados con nubes pintadas en el cielo, con zonas anaranjadas y rayos extinguiéndose en el horizonte. Días con ráfagas de vientos huracanados y velocidades que nos han llevado hacía el sur y nos han traído de vuelta. Más de mil kilómetros vividos como maravillosos y especiales, por lo íntimos y privados. De repente esta tarde saliendo de la sala parecía ser la hora de cenar, pero tan solo habían pasado unos minutos de la hora de comer. Un instante gris de lluvia seca, pero he conseguido devolverte a mi y con suerte, viento y sol, conseguiré recoger la ropa seca y tender una nueva.

La confianza en nosotros,
en poder poner parcialmente
tu rey de corazones
sobre mi reina de picas
entre el séquito de tréboles,
me alimenta.

15.IV.09


2 comentaris:

  1. En qualsevol cas, no faces un castell de cartes, que pot bufar el vent... o fes-lo de totes maneres.
    (Continua agradant-me l'evocació de les teues paraules).

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  2. No cal fer castells de cartes, simplement tombar una carta sobre l'altra, que es toquin en un 50%... amb això n'hi ha prou i no hi ha vent que les bufi, i si ho fa les portarà lluny i juntes.

    Gràcies per les floretes ;)

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