03 de novembre 2006

Macho cabrío español

|CASTELLANO|
Pacientemente, en mi asiento rojo, esperando el pitido con el que inicia el trayecto. A mi alrededor todo parece tan normal, cotidiano, nostálgico. Se anuncia la salida pero aparece in extremis una pareja. Una peculiar pareja de estas que por las reglas de la naturaleza no deberían existir. Ella es una mujer rubia, exhuberante, resolutiva y que emana una gran seguridad hasta el punto de hacer que el conductor claudique a su nuevo trayecto. Él es un hombre de mediana edad, mediana altura, mediano sentido del estilo ... vaya, que a primera vista y por lo que he podido descubrir después, no le llega ni la mitad del tacón. Ella se defiende con el castellano pero resalta su marcado acento del Este. Él y su maleta, después de un largo e inquietante viaje desde las castillas más profundas, reposan junto a la compañera unos asientos más atrás. El trayecto en su inicio, para mi un acto sin palabras del Absurdo. Hablan, pero no se trata de una conversación para ponerse al día. Preguntas un tanto inconexas, quizás porqué solo hace tres minutos que les estoy espiando. Parece que hay cambio de planes e irán a cenar a casa de un amigo que no les esperaba. Clic, clac, clic, clic ... llamando. Efectivamente, la voz de la chica suena en todo el habitáculo, esta vez en su idioma. Puedo hacer más de dos cosas a la vez, pero no cuando una interfiere en las otras. Intentar sacarle partido al Teatro del Absurdo y tener esa voz martilleando mis neuronas no permite concentrarme. Mi reacción espontánea es la de girarme. Una mirada que, junto a la de la chica que se sentaba delante, hace más fuerte la indignación por el tono demasiado elevado de su volumen. No soporto cuando no puedo entrar en la historia que pasa por delante de mis ojos. La conversación finaliza. Desistiendo de mi lectura me pongo otra vez a escuchar. Él, con tono inquisitivo, le prohibe hablar su idioma en su presencia. Por única vez sucumbe a las ideas de su compañero con tímidas justificaciones de su actuación. Así es el macho cabrío español. La indignación me come por dentro. El macho cabrío español se caracteriza por ser corto de miras, tener poco mundo, ser desconfiado, cohartar las libertades, no entender las reacciones de sus circundantes y todo resumiéndolo en que hace bandera de su machismo más retrogrado. Indignada he vuelto a mi Teatro del Absurdo.


7 comentaris:

  1. Curiosamente, es una de las pocas especies animales a las que no lloraremos cuando se extinga. En tiempos de Félix Rodríguez de la Fuente creo que habitaban por la Sierra de Cazorla, pero veo que con los años han bajado al llano ... lo siento de veras por aquellas que entren dentro del círculo que estos bichos consideran 'su rebaño': No debe ser nada agradable convivir con ellos. Qué pena que aún sigan existiendo!

    ResponSuprimeix
  2. Je! Me ha recordado el cuento de Mihura "El amigo de Él y Ella". ¿Tenía vigotes?

    Lo del machito cabrío español, aún no me lo han dicho, al menos a la cara, pero supongo que lo llevaré en los genes y tarde o temprano aflorará. Espero que haya una mujer castiza española que me pare los pies. ;D

    ResponSuprimeix
  3. Señora de la Huerta, le había dejado un detallado comentario que mi conexión defectuosa ha debido mandar al limbo de los escritos de internet. Resumo por tanto en que me solidarizo con usted en tales asuntos. Yo era neófito en las medios de transportes públicos hasta este año que casi me hago conductor (como siga así).

    Le decía que aquí en Málaga no tenemos desarrollado tanto ese especimen de macho como el de familia merdellona (creo que es un adjetivo propio, pero ya me entenderá). Una familia se monta en el autobús: abuelaaaa (así con muchas aes), madre y dos hijos. Las conversaciones absurdas se van sucediendo una tras otra sin que se pueda porner remedio. Y lo peor era el volumen, parecía que se había tragado un altavoz cada uno a la hora de cenar. Suelo ser bastante imparcial en estos asuntos, pero estuve a un paso de decirles algo... pero mi valentía es escasa, como buen seguidor de la doctrina del líder Allen.

    Aguanté como pude hasta mi parada. Quizás me acostumbre porque Málaga sea la ciudad mundial de este tipo de personajes, pero mi rabia va creciendo. Y más cuando pretendemos ser ciudad europea de la cultura 2016. Saludos!! A ver si ahora hay más suerte. Sí.

    ResponSuprimeix
  4. Esa escena me suena mucho. Es consecuencia de querer tener una vida mejor. Algo que por supuesto me parece lógico y muy respetable. Machos cabríos los hay en todas partes, no sólo aquí. Pero hay que reconocer que los nuestros, cuando salen cabríos, son de los más bestias del mundo.
    Un besillo.
    Perito en lunas (www.blogs.ya.com/despuesdelalluvia)

    ResponSuprimeix
  5. aquest és el problema de l'obsessió d'aquesta societat de què tothom ha de tenir parella si o si arribada a una certa edat. Si passats X anys no en tens, l'has de buscar de qualsevol manera, i aquesta s'està convertint en una de les habituals.

    Amor? més aviat companyia...

    ResponSuprimeix
  6. Interesante ... yo lanzo un tema, una idea, una experiencia ... y cada uno se fija una cosa, entiende otra o cree que mi intención era otra.

    Muchas gracias a todos por darme vuestra visión.

    Los viajes en transporte público son otra de las grandes escuelas de la vida.

    ResponSuprimeix
  7. La descripción "el macho cabrío español se caracteriza por ser corto de miras, tener poco mundo, ser desconfiado, cohartar las libertades, no entender las reacciones de sus circundantes..." me parece muy muy acertada. De todos modos, creo que no son rasgos caracteristicos tan solo del macho iberico.
    tristemente, las relaciones interpersonales 8de apreja, de trabajo...) suelen regisrse por la dominación, por el pisoteo, es una lucha en la que pisas o te pisan. yo soy de los que lleva los zapatos sucios.
    pero no carguemos siempre contra los mismso, que prohibicionistas los hay en ambos bandos!!!

    ResponSuprimeix