Volviendo de vacaciones, de unos días soleados con nubes pintadas en el cielo, con zonas anaranjadas y rayos extinguiéndose en el horizonte. Días con ráfagas de vientos huracanados y velocidades que nos han llevado hacía el sur y nos han traído de vuelta. Más de mil kilómetros vividos como maravillosos y especiales, por lo íntimos y privados. De repente esta tarde saliendo de la sala parecía ser la hora de cenar, pero tan solo habían pasado unos minutos de la hora de comer. Un instante gris de lluvia seca, pero he conseguido devolverte a mi y con suerte, viento y sol, conseguiré recoger la ropa seca y tender una nueva.
La confianza en nosotros,
en poder poner parcialmente
tu rey de corazones
sobre mi reina de picas
entre el séquito de tréboles,
me alimenta.
15.IV.09
en poder poner parcialmente
tu rey de corazones
sobre mi reina de picas
entre el séquito de tréboles,
me alimenta.
15.IV.09