18 d’octubre 2006

Neuronas



|CASTELLANO|
Las neuronas fallan, si no les das caña se atrofian ... ahí estamos!
Empieza la semana y me digo: Venga, Alegría De La Huerta, esta es la semana, la semana en la que todo funcionará a la perfección. Esa semana en la que empiezas a remontar, esa en la que la curva de la confianza empieza a tender hacia el crecimiento. Pero no llega, no! Se me asquea la semana, y cuando llega el miércoles ya la doy por perdida. Para qué ponerme ... si total mañana ya es jueves. Óstia, mañana ya es jueves!! Eso, que se me atrofia todo, que de no usar las cosas cogen polvo y se resquebrajan ... me ha venido a la cabeza la imagen de una pobre neurona, aquellas neuronas de la serie Érase una vez el cuerpo humano que en realidad parecían un espermatozoide con un pergamino en la mano. Bueno, pues mis estimadas neuronas pasan por momentos bajos, bajísimos!
Lo peor de todo es que se trata de una epidemia que se ha cebado en lo que me rodea. Volví de mi espléndido acueducto y mi estimada bici estaba cubierta de un fino polvo que la ha corrompido, sus ruedas están flojillas y para colmo, después de la tromba de hoy y lo oscuro del tiempo, la dinamo ha quedado tan floja como para no aguantarse sola.
Tengo sueño, quizás esta es la razón de mi descompensación anímica, aunque me atreviría a decir que es constante. Siempre he tendido a escribir en momentos estresantes, este lo es ... que demonios hago delante del ordenador? He sacrificado la última copa de una cena de trabajo, esa que se alarga hasta las cuatro de la mañana, para venir a casa y dormir. Masoquismo. Masoquismo es mi enfermedad. En vez de visitar a mis sábanas, esas que últimamente no me sienten mucho, estoy aquí escuchando el disco Frontera del maestro Drexler.
Me disperso. Tienes toda la razón. Lo que me dijiste el jueves por la noche. Debería plantearme la cosas que realmente importan. Sacar del letargo esas neuronas, desempolvarlas para trabajar a mi favor y sacar a relucir ese alien que me está comiendo internamente.

3 comentaris:

  1. Mis neuronas ya no pueden ni caminar. También comienzo la semana con una ilusión desbordante y termina el lunes y ya me doy cuenta que no espere mucho de esta semana.

    Qué gran serie!! De pequeño, si sangraba, me miraba para ver si los veía. Para los nostálgicos:

    http://youtube.com/watch?v=Hd2N0t9pCpc

    ResponSuprimeix
  2. Por la noche se está tranquilo que cuesta irse a dormir, pero la mañana siguiente el cuerpo no opina lo mismo.

    Tienes que intentar decirtelo los lunes y los miércoles recordarlo, a ver si funciona.

    ResponSuprimeix
  3. Yo no creo que sea tan malo el dispersarse. De hecho no lo veo más negativo que el concentrarse y focalizar todos los esfuerzos sólo en un único objetivo, en una meta solitaria. Eso para mí es hasta peor. En mi modesta opinión dispersarse, y ‘probar un poco de todo’ –parafraseándote- es hasta saludable. Yo lo hago en muchas ocasiones. El problema para mí es hacerlo en exceso o con demasiada frecuencia, porque entonces olvidamos el fondo y nos perdemos en la anécdota. Y en la vida no siempre podremos vivir de lo superficial; en algún momento deberemos ir al grano y profundizar, y asumir riesgos, y tomar decisiones duras o comprometidas, y equivocarnos, caernos, y volvernos a levantar. En definitiva, plantearnos las cosas que importan, como dices, y pelear por ellas. Y si nos equivocamos, qué más da, siempre que hayamos luchado por ello hasta el final. Lo peor es no intentarlo, y esconder la cabeza bajo tierra como las avestruces, porque seguro que nos arrepentiremos cuando pasemos revista a nuestros actos ... Pero creo que esto ya lo comenté en los inicios de tu blog.

    Las aves van de aquí para allá cada día, su vida es constante dispersión, y no creo por ello que sean infelices. Pero bien es cierto también que, entre los humanos, ‘quien mucho abarca poco aprieta’. De modo que la decisión es sólo tuya. Eso sí, cualquiera que sea la que tomes, yo la llevaría hasta el final: Si, como dices, ‘deberías plantearte las cosas que realmente importan’, hazlo. Sin más. No hagas como el fumador empedernido, que cada día dice que tiene que dejar de fumar justo antes de comprar un paquete de tabaco en el estanco ...

    Y ánimos, que lo bueno del miércoles, y luego del jueves es que ‘arribi ja el divendres, i el cap de setmana’ como decían hace tiempo Els pets.

    ResponSuprimeix