24 de gener 2011

No tengo coartada


Las letras se marchitan y van trazando una suave danza de caída. Por suerte aun quedan unas cuantas agazapadas, libres de todo suicidio literario. Sangre negra incrustada en mis uñas me delatan al presentarme en el cuartelillo. No tengo coartada, y tú tampoco.


2 comentaris:

  1. Puedo declarar a su favor, mentiré si hace falta, o le llevaré un bocadillo con una lima dentro (para las uñas)

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  2. Pero esta vez acuérdese de limpiar el reguero de sangre ;)

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