18 de juliol 2015

Vidas ~ XVII


Aquella mañana Carmen no dejó el sudoku en el buzón y fue así como supe que había muerto. Se quedó sin respuestas y su corazón dejó de latir. La perdimos y con ella sus sonrisas y miradas veladas. Nada más permaneció mientras todo quedó escrito en sus párpados cuando la encontré inerte como el sofá que la sostenía.

Nivel difícil. 3 vidas. Game over.

8 comentaris:

  1. No habrá vida sin muerte. ¿No era ese el secreto de la evolución? Mmm... El problema es que en cada uno de los valores de la derivada de t, en cada instante atemporal, no se si quiero evolucionar. Me parece que algo falla, y la integral de todos esos instantes no son ni por asomo lo que deberían ser: La vida.

    ResponSuprimeix
    Respostes
    1. El todo o sus partes, es tan difícil de explicar y sentir. Qué reconfortante tenerte por aquí de nuevo :)

      Suprimeix
    2. Si, y no viene con manual de instrucciones...
      mmm...creo que me tendrás que echar, o abandonar, para que me vaya de aqui...

      Suprimeix
    3. Para nada, los habitantes que quedan son los buenos. Me encanta tenerte por aquí y a ver cuando te pasas por Barcelona!

      Suprimeix
  2. Claro. La última vez que estuve, bebí de la fuente de Canaletas pensando en eso... ;)

    ResponSuprimeix
    Respostes
    1. Claro que Barcelona tiene y tendrá muchas cosas para ver, incluso en los reencuentros con ella y con ellas, pero el caso es, que mas bien pensaba en que aquella vez, la de la Fuente de Canaletas y el Mediterráneo brillando en Mataró, el Mediterráneo estaba brillando en Valencia.

      Suprimeix
    2. El Mediterráneo es magnífico, tiene un brillo que une todas sus orillas.

      Suprimeix