05 de desembre 2009

Perversión digital


Hay cámaras que se tragan imágenes y después no hay manera de que las escupan. El carrete se queda enquistado, cogido a las patillas de la ruedecita. Aunque a veces puede ser más perversa la técnica y evitar el rebobinado automático después de una bajada energía. [...]


4 comentaris:

  1. A mi me gusta más observar los pensamientos, y de vez en cuando rebobinar la cámara de la memoria, donde suele haber álbunes fotogŕaficos muy bonitos.

    Saludos, Kaimpo

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  2. Yo he tenido momentos de todo... de técnica y de memoria... ahora me he reenganchado a la de la técnica, pero no olvido mis momentos de memoria. Rebobinaré mi cámara y quizás podré ver la imágenes de hace 3 años, aquel punto en el que parece que muchas cosas cambiarían y de hecho fue así. Gracias Kaimpo por pasarte también por aquí ;)

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  3. 3 años congeladas, en una especie de limbo fotoquímico. Imagenes atrapadas ¿para siempre? Todo se me hace extraño, pero lo de las fotos es realmente extraño. ¿Será verdad que las fotos roban el alma de las cosas, animales, personas...?

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  4. Inmortalizadas más que robadas, no? Una pequeña parte, ese pequeño instante queda grabado en bits, en papel, en película... momentos irrepetibles atrapados para siempre en una instantánea que podemos volver a revisitar. Pueden llegar a desprender olores, sonidos, sabores... son mágicas!

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