20 abril 2014

Extractos ~ II


Semblava tan fàcil. Posar el que un recorda, sabent que recorda poca cosa. Però ara és com que de sobte, volent recordar, havent de descriure, havent de donar detalls... després de tants anys tot es torna emboirat. En la ment d'un adult segons quines coses ja no encaixen, segons quins detalls porten a dubtar.

6X13


14 abril 2014

Extractos ~ I


Estamos parados

Hace casi dos horas que el tren ha pasado por encima de una persona, un arrollamiento han dicho, y no se sabe si ha sido accidente o suicidio.

Estamos parados

Hace casi dos horas que hemos oído un ruido, y aunque parecía que unas maletas se habían caído, en realidad estábamos pasando por encima de una persona.

Nos han acercado a la parada más cercana para apartar el tren de la vía.

Estamos parados

28IX13


30 març 2014

Vidas ~ VIII


Los altavoces crepitan, eso debería significar que algo pasa, que una interferencia les hace hablar. Pero no, se gira para mirar el móvil y parece que no, ninguna de las aplicaciones se inmuta. La vida sigue así, en la paradoja de este momento social en el que todos se comunican de maneras diversas pero desde que se silenció nadie se acuerda de él.


29 març 2014

Vidas ~ VII


Sentada se deja llevar. En los últimos días ha perdido las fuerzas que le quedaban para seguir luchando. Horas ya sin dormir. Levanta la mirada para observar a su alrededor. Niños con sus mochilas repasan las últimas líneas antes del examen. Mujeres con la piel desgastada piensan en la lista de la compra mientras sujetan la bata de la limpieza. Hombres de bigote blanquecino se agarran a la barra del vagón para mitigar el cansancio de piernas que ya llega a primera hora. Chicas se acaban de maquillar apuran esos minutos para disimular las horas solapadas entre trabajo y estudios. Hombres en traje consultan las últimas declaraciones del ministro de turno mientras piensan en cómo cuadrar el balance de esa semana. Un sin fin de vidas que deben hacer equilibrios entre la vida y la supervivencia. Pero ella se deja llevar y ahora ya solo puede mirar por la ventana y dejar atrás aquella que fue su casa, la que ahora tiene una valla inmóvil. Una empresa que ya no habla, una televisión y una radio que ya no emiten, un pueblo que se queda mudo e impotente. Ve los raíles pasar entre la huerta y ya no sabe qué es peor si la manipulación o la ausencia de información. Con la yema del índice arrastra una lágrima que empezaba a caer para llevarla hacia la frente y taparse con la mano. Quizás su casa esté como la dejó hace casi dos días. Horas resistiendo por una voz que ya no llenará las ondas, una imagen que ya no será emitida. El sueño se acabó y parece que la nevera tendrá serios problemas de llenarse, incluso en unos meses deberá devolver las llaves, y quién sabe, ya no existe sector audiovisual en el que poder hacer nada. Si el poder de la sociedad existe parece que está mirando a otro lado o les hemos dado demasiado poder y aposento a los que ahora miran por ellos mismos y no por los que un día les legitimaron.

22 març 2014

Vidas ~ VI


Joven, dulce e ingenua. Hoy es de esos días que necesitaría de una ayuda celestial para estar en un par de sitios a la vez. No puede, se pierde la clausura de una jornada para llegar a tiempo a las prácticas en la facultad. Últimamente comer en el metro es la norma, incluso hoy se ha llevado el túper. Empieza el postre mientras tocan el acordeón. Para ella parece que pelar un plátano en esa situación es de lo más normal mientras sigue concentrada en su lectura. La acción del libro es trepidante, no puede apartar su mirada de las páginas mientras poco a poco apura el plátano.

Maduro, tosco y con mucha vida a sus espaldas. Desde que ha entrado en el vagón no puede dejar de mirar a esa chica que ajena a su sensualidad pela y come un plátano. Fijamente. No le puede quitar el ojo de encima. Se toca la barba, empieza a mover el pie a la vez que el nerviosismo asciende por todo el cuerpo. Por unos segundos baja la mirada, sabe que si se agarra bien a la barra del vagón podrá reprimir lo que hace minutos quiere hacer.

Sacudida del metro, desenganche de la barra, tropiezo. Consigue encontrar el equilibrio a tan solo un palmo de la piel del plátano y le espeta:

- Dame y te tiro la piel del plátano.


13 març 2014

Vidas ~ V


Habiéndose reconocido como almas gemelas
no tenían otro destino que el de
los números primos gemelos.

Durmieron una hora cabeza sobre cabeza. Dulcemente abrazados ajenos al barullo que reinaba en un tren que para ellos podría no haber llegado nunca a su estación final. Los dedos se entrelazaban y jugaban cariñosamente a lo que no eran. Entonces se miraron, intercambiaron unas frases y se fundieron en un beso de imprevisible pasión. Él le murmuró que se verían el próximo año y ella, mientras disimulaba la sinrazón, le susurró al oído que hiciera todo lo posible por escaparse antes de su próximo vuelo. Se guiñaron el ojo y él recorrió el pasillo. Se sonrojó al revivir cómo en el celuloide él hubiera deshecho el pasillo, cuando en realidad ya la estaba despidiendo por la ventanilla.

Una separación que parecía 
la de esos amantes desconocidos.


16 febrer 2014

Vidas ~ IV


Los asientos opuestos dan mucho de sí, para observar y para sentir. Él lo sabe y lo practica, sobretodo desde que hace cinco años se le enteló el ojo derecho. El izquierdo era inservible desde que nació. Así que poco a poco la luz se le fue apagando la luz. La vista, como una ventana al mundo, lo facilita todo, pero ¿qué pasa cuando ya no está? Extender los sentidos que aún quedan e idear nuevas alternativas para sentir aquello imperceptible es el camino.

Antonio se sienta en el asiento del pasillo de los cuatro opuestos en el autobús. Le gustan especialmente las horas punta, hay mucho más movimiento de personas y se asegura víctimas incautas. Ellas se sientan a su lado y mientras consultan el móvil, leen el periódico o dejan la mirada perdida él huele, simplemente da la sensación que mira por la ventana pero él las huele.

Antonio reposa las manos sobre las piernas a la espera que llegue la parada de la chica de su lado. Entonces ella se levanta y la mano derecha de él poco a poco desciende hasta ponerla al costado. A la vez que ella pasa por delante de Antonio y gira hacia la derecha para situarse delante de la puerta, él extiende su dedo meñique a la espera de ese pequeño roce. La ropa cómo se desliza por su uña, y esa sensación junto al olor que le hace romper la ventana que una vez se empañó.


08 febrer 2014

Vidas ~ III


- Perdona que te pare, pero es que la pareja de mi madre nos ha puesto un candado. ¿Te importaría dejarme tu teléfono para hacer una llamada?

Ella se lo quedó mirando. Era un chico joven, delgadito y tímido. Su madre y su hermana le esperaban cabizbajas delante de los contenedores de la basura.

Ella empezó a mirarse por dentro y a imaginar qué es lo que podía pasar. Podía negarse a la llamada de urgencia, caminar unos pasos hasta la entrada de su casa y volver a disfrutar de su anodina vida. Por otro lado podía dejarle el teléfono a ese chico para que llamase a un cerrajero, o para que simplemente saliera corriendo con un teléfono que no le pertenecía.

Y ahora, después de tres días sigue pensando en ese chico. Si era verdad que les habían puesto un candado. Si era verdad que las dos mujeres eran su madre y su hermana. Si era verdad que quería llamar a alguien. Si era verdad que no saldría corriendo con un teléfono ajeno. Si... si... si... pero se acabó el crédito de una sociedad que ya desconfía incluso del que tiene más cerca.


02 febrer 2014

Vidas ~ II


Leía libros para ver películas, si ese pudiera ser el orden lógico de las cosas. Pero para su desgracia solía ser al revés. Al fin y al cabo, ver películas requería unas dos horas de esfuerzo en reposo, mientras que leer un libro le llevaba días, muchos días. Entonces veía películas, muchas películas, y esperaba hasta la última línea de los créditos para descubrir si estaba basada en alguna novela. Si era el caso, se hacía con el libro original e iba leyendo página a página. Era como quién está viendo la repetición de un penalti y a cada segundo aún conserva la inútil esperanza que el portero logrará parar el balón. De todas maneras, en este caso todo era mucho más factible, mucho más. De hecho, cuántas películas son exactas al libro y cuántos libros son exactos a la película, podría haberse apostado su vida a que ninguno cumplía esa afirmación. Entonces, página tras página, leía y recordaba la película en paralelo. Pensaba en que la siguiente escena aparecería en el siguiente capítulo y por suerte cada nueva página enriquecía todo lo que el fotograma había reducido a la mínima expresión. Es así como la tensión cinematográfica de tan solo un minuto le llevó a una llorera de treinta páginas.


23 gener 2014

Vidas ~ I


De vuelta caminaba con un libro entre las manos, y fue al bajar la mirada, que se fijó en cómo había sido cortado el plástico transparente que protegía las cubiertas. Aquellos años en los que trabajé en la biblioteca... es lo que le vino a la cabeza y en ese mismo instante notó en las yemas de los dedos aquella aspereza que otrora sentía al volver a casa cada noche. Pero por las mañanas los hombres mayores seguían poblando las mesas, leyendo las noticias del día anterior, tintándose de oscuro los dedos, mientras los tenues rayos del sol otoñal les acariciaban la calva. A ratos se pasaban los estudiantes alborotando el ambiente, las hormonas hervían en sus venas y muchas veces ya no eran capaces de seguir el alfabeto para poder encontrar el libro deseado. Otras veces aparecían ojerosos, por el ocio o el estudio, y caían desplomados contra aquellas mesas inclinadas de tapiz de piel verde. Pero esos eran otros tiempos, aquellos en los que las fichas se consultaban y sellaban, los libros se perdían e incluso caían de aburrimiento estantería atrás. Esos mediodías tranquilos en los que nadie entraba y el polvo montaba pentagramas en el ambiente, solía quedarme mirando fijamente las estanterías imaginando otras maneras de ordenar los libros, por altura, por grosor, por color del lomo. ¡Qué feliz hubiera sido teniendo el arco iris dentro de mi biblioteca!