07 de novembre 2011

(des)prenderse


La tortue Géante des Galapagos by Rebecca Dautremer


Hiroko pasó muchas vidas hasta llegar arriba, de forma pausada subió los escalones paso a paso. Pasó por muchas vidas, muchas. En ese proceso adquirió bienes, amistades, almas que jugaron a su son. Hasta el momento que dando un traspiés, cayó en un pozo oscuro, sin luz ni galerías posibles. Con las amistades y las almas no sé lo que pasó, no me lo quiso explicar. De todas maneras Hiroko trepaba con todos aquellos bienes a la espalda, con los recuerdos de todo aquello que había llegado a ser y ya no era. Pero lo había perdido todo, había perdido la altitud en la que el Sol había calentado su rostro. Pasaron los días, las semanas y los meses hasta que desorientada alcanzó a ver una brizna de luz. Pensó que podía ser un espejismo, pero no, realmente notó la subida de una décima de grado en su corteza cerebral. Esto le ayudó a seguir escalando hasta que llegó a veintitrés metros de la superficie. En aquel punto encontró su alma pegada a una miga de pan. Así que decidió dejar caer todos sus bienes y recoger su alma en la punta de un par de palillos. 

Subir los metros que le quedan está siendo difícil,
toda una labor de cirujano
ascender sin perder el equilibrio de un alma en remiendo.


5 comentaris:

  1. "Y si miras, si miras hacia arriba, ten cuidado, puedes tropezar y te puedes caer, y si miras, si miras hacia abajo, ten cuidado, el vértido de los días pasados, oh, oh, oh"

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  2. Ah... que difícil puede ser encontrarse.

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  3. @Señor de la Suburbia... pues sí, pues sí ;) Siempre dando en el clavo!

    @mikkonoss... ni con GPS a veces...

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  4. Mientras le siga interesando la vida, hay vida

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